JORNADAS PRO-DERECHOS ANIMALES


Para conmemorar el Dia Internacional de los Derechos Animales (DIDA), la gente de Ánima y Germinando realizará el 12/12 una jornada educativa en relación al enfoque abolicionista.

Entre los temas que se expondrán se incluye salud, filosofía, derecho, ética y ecología.

Acá estáel link con toda la información del lugar, ejes temáticos e inscripción:
http://www.anima.org.ar/movimientos/animaciones/recorridos/jornadas/presentacion.html


Sólo lo que hacemos puede ayudarlos
y para hacer primero tenemos que saber.

Cuestión de Compromiso

La mayoría de los veganos aceptamos con orgullo la idea de que el veganismo es más que una mera dieta, que implica un accionar y una moral distinta para con el mundo. Sin embargo, la mayoría de las veces, esta forma de vida queda tapada por vicios de individualismo como ser: intereses personales, holgazanería, superficialidad, autoritarismo, rivalidad, etc. Esto llevado a la práctica, trae serias complicaciones a la hora de hacer activismo.

Esta situación zarandea entre varias cuestiones que rodean un mismo eje. ¿En qué medida nos relacionamos con los demás animales?, ¿adónde queremos llegar con nuestro accionar?, ¿cuál es el fin último del veganismo? La respuesta es obvia si nos paramos sobre un pilar altruista, ético y sobre todo anti-especista. Empero, lo obvio casi nunca es lo que abunda en el mundo.

•El veganismo NO ES una cuestión de consumo: elegir rechazar productos de origen animal (que muchas de las veces ni siquiera es por los animales, sino para no contribuir económicamente con los explotadores).
•El veganismo NO ES una cuestión de salud: consumir en base al beneficio que nos produce (lo que no significa que no sea verdad, pero no se limita a esto) independientemente del perjuicio para los otros.
•El veganismo ES una cuestión de compromiso: con los animales no humanos, con nosotros mismos (nuestro pensamiento y acciones) y con el planeta.

Monocampañas: el sueño trunco


“...pero es para alimentarse no para abrigarse”


Así se cae el discurso cuando parcializamos al veganismo, cuando hacemos discriminación entre las especies no humanas en las mismas campañas que se supone deberían ser pro-animales y no alimentar el prejuicio.


Bajo el lema de las monocampañas (antipieles, mascotas, peligro de extinción, zoológicos, etc.) se esconde un bienestarismo de base que sólo busca la explotación fiscalizada sin romper con la institución explotadora. En definitiva, un sueño trunco entre la vanagloria egoísta y malas estrategias.

Sexismo y especismo ilustrado

8 de agosto de 2008
La campaña de PETA para que uno de los negocios de KFC adquiriera pollos matados por medio del sistema de atmósfera controlada en vez de matados por electricidad, prosiguió con el auspicio por parte de la entidad bienestarista del propio negocio de comidas en Canadá, el cual ha incorporado una hamburguesa de "falso pollo", aunque no es vegana

¿No sería mejor promover restaurantes que por cuestiones éticas no venden animales no humanos ni sus productos, en vez de promocionar a un negocio centrado en las ventas de no humanos y a través de una comida que ni siquiera es vegana? Sin duda. Pero hay más.

Lo hacen con el latiguillo de siempre, mujeres semidesnudas o desnudas. En este caso, casi ridículas. Y como en el mundo el abolicionismo está empezando a hacerse oir, activistas de Friend of Animals se presentaron difundiendo otra forma de acercarse a la gente. No es lógico promocionar estos negocios. Es como premiar a determinadas personas por ser "defensores de los derechos animales" del año por alguna acción determinada, o por haberle dado lugar a la entidad premiante, vía programa de televisión que esa persona tiene, pero sin importar que estas personas promueven la venta de no humanos, o consideran que "una cosa es piel y otra cuero" o "una cosa es para las pieles y otra para comida", como el caso del premio dado por Animanaturalis a Raúl Portal en Argentina hace algunos años. Y no nos olvidamos que alguna vez habló de los "vegetarados".

Algunos creen que estamos contra PETA. Pero no. Estamos a favor del abolicionismo.

Ser o no ser. Ésa es la cuestión

En su momento hubo una apropiación de la palabra "derechos animales" por parte de quienes sólo aceptaban luchar por algunos intereses de los no humanos explotados. Hace no mucho comenzó una apropiación del término abolicionista, por parte de quienes dicen ser, pero nuevamente como un planteamiento teórico. Y muchos activistas que recién empiezan a encontrarse con estos términos, especialmente si son o están haciéndose vegan@s terminan aceptando que esto es más o menos lo mismo que antes, en relación al neobienestarismo y la necesidad de enfatizar en el término abolicionista, para calificar al término derechos, cuando no era necesario, Se es, no se es. Ser o no ser. Y aparecen los comentarios abreviados y extendidos defendiendo el soy, yo soy, yo, yo...

Si podemos entender que ser abolicionista no es solamente ser vegano sino seguir cierta metodología de trabajo para alcanzar determinados objetivos, si podemos entender que la mayoría de las organizaciones por los "derechos" siguen trabajando por el manejo, llamándolo bienestar, si podemos sacarnos de la cabeza la idea de que ser abolicionista puede significar algo tan lejano al abolicionismo como que las personas no ayuden a nivel personal a los animales que encuentran en problemas, entonces tal vez se ayudaría más y se criticaría menos a quienes son abolicionistas en teoría y acción práctica, ay, esa acción que los que se dicen que son, pero no son, coartan y hacen lucir como extremista.

En este blog pueden encontrar un mensaje abolicionista resumido en un folleto:
Las versiones en español y portugués del folleto ya están disponibles

El abolicionista recibió buen material de esta organización, pero estos folletos están listos sólo para impresión casera. Al menos por ahora. Notamos que en este sitio utilizaron hace mucho tiempo el término 'malestar' para referirse a lo que se llama también 'manejo'. Cualquier término es mejor que bienestar, que confunde tanto.

Abandonemos la calavera de Hamlet y cortemos el cordón. Seamos abolicionistas.